Estos son mis principios. Si no le gustan, tengo otros.

No me atrevo demasiado a contradecir a Groucho Marx. Entre él y Chaplin son, en gran parte, los responsables de mi pasión por el cine, pero si me permito una pequeña licencia, porque en Ideas en Foco preferimos sostener el criterio y adaptar las herramientas, no al revés.

JOSÉ FORMARO | Socio y Dir ejecutivo

/ EL OFICIO CREATIVO
EN TIEMPOS DE LA IA

Vivimos tiempos donde la inteligencia artificial aparece como promesa total: velocidad, eficiencia, resultados inmediatos. A veces, incluso, como una solución en sí misma. Y es tentador dejarse llevar por esa lógica.

En IEF elegimos otro camino.

No porque desconfiemos de la tecnología, sino porque creemos en ella cuando está bien usada.

Nuestro trabajo sigue siendo el mismo: narrar, contar historias, generar impacto.
La diferencia es que hoy contamos con herramientas nuevas que nos habilitan enormes posibilidades creativas. Pero las decisiones siguen siendo nuestras, humanas.

Las trabajamos como artesanos: investigando, probando, ajustando y errando (bastante). Sin buscar atajos ni resultados automáticos.

Por eso experimentamos con un objetivo claro: trasladar conocimiento y herramientas a un equipo de realizadores y editores, para que la IA se integre de manera consciente y productiva a su workflow diario de trabajo.

Qué ensayo escribiría Groucho frente a toda esta ensalada de IA, prompts y automatización es algo hermoso de imaginar. Seguramente se reiría de nuestras certezas pero mucho más de nuestras contradicciones.

Y probablemente tendría razón.

Bajo estas premisas surgieron proyectos que, en mayor o menor medida, se vieron potenciados por esta tecnología y este método de trabajo.

/ Hyundai y Papá Noel traen buenas noticias.

Una pieza creativa creada 100% con IA para comunicar de manera creativa una promoción con espíritu navideño.

/ Miller High Life.

Un spot publicitario desarrollado para México donde la música y la voz fueron generadas con IA e integradas a una producción tradicional.

/ Tito de verano. Un tinto sin demasiadas vueltas.

Una nueva marca que no guarda la compostura, porque no todo tiene que ser serio, estructurado ni perfecto. Pensar distinto también es disfrutar distinto y equivocarse a veces está bien.

En todos los casos, la tecnología fue un medio, no un fin. El criterio, el oficio y la experiencia siguieron siendo el centro.

Conocé otros posts